Un taller celebrado en Antequera analizó cómo aprovechar el hueso de aceituna, la poda y el orujillo mediante procesos de bioeconomía circular
Subproductos agrícolas que habitualmente se descartan podrían convertirse en materias primas para nuevos productos. Esta posibilidad centró un taller celebrado en Antequera, donde especialistas, empresas, investigadores y productores exploraron aplicaciones para los restos del olivar y otros recursos infrautilizados.
La jornada fue organizada por la Diputación de Málaga y el Ayuntamiento de Antequera, junto a la Fundación Cesefor y Red Verde Bioconstrucción, dentro del proyecto BioAction Social Málaga. La iniciativa promueve actividades sostenibles que puedan generar empleo y actividad económica en las zonas rurales.
Del hueso de aceituna a nuevos materiales
Entre las propuestas analizadas figura la producción de carbón activo y catalizadores a partir del hueso de aceituna. También se estudió la posibilidad de transformar restos de poda y orujillo en biochar, un material que puede contribuir a mejorar la calidad del suelo y almacenar carbono.
El taller abordó, además, el desarrollo de compuestos con fibras de poda para posibles usos en la industria automovilística, así como la creación de nuevos productos destinados a la construcción.
El vicepresidente de la Diputación, Juan Rosas, destacó el potencial de estas iniciativas para crear oportunidades empresariales y favorecer que la población permanezca en los municipios rurales. Cesefor trabaja en localizar recursos aprovechables, conectar a los agentes del territorio y diseñar proyectos piloto con posibilidades de llegar al mercado.
BioAction Social Málaga se encuentra en su fase final e incluye asesoramiento especializado para iniciativas innovadoras. El interés generado en Antequera ha llevado a plantear una nueva convocatoria en la comarca para seguir desarrollando estas oportunidades.







